martes, 1 de noviembre de 2016

TECNICAS: Copias en metal blanco

Hace tiempo que quería probar la técnica de clonado de piezas, en metal blanco. Y un proyecto reciente me ha dado la oportunidad de probarla, y os quiero mostrar lo aprendido.
Esta técnica de copia en metal blanco tiene varias diferencias con el clonado en resina. En primer lugar cambia la silicona para el molde, esta debe ser una especifica para que se pueda realizar con ella coladas de aleaciones metálicas de baja fusión. En concreto he utilizado la silicona roja de MoldMax 60, que soporta unas temperaturas de hasta 294ºC. Es de una viscosidad media y la flexibilidad es menor que la de la silicona blanca para resinas, esto debe tenerse en cuanta a la hora de hacer el molde ya que este debe ser lo mas sencillo posible.  Los pasos de fabricación son los mismos que para los moldes de resina y podéis seguirlos aquí, con la única diferencia de hacer una entrada amplia para verter el metal fundido, yo se la he hecho en forma de cono.


Antes de empezar las primeras coladas hay que tener en cuenta que se trabaja con  metales fundidos, y aunque sean temperaturas relativamente bajas, tendremos que prestar las precauciones necesarias para trabajar con seguridad. La primera,utilizar guantes adecuados para protegernos de posibles quemaduras.
Colocaremos el molde de silicona sobre una base de madera, bastante gruesa, para no dañar la superficie de trabajo.
Antes de cerrar las dos mitades del molde aplicaremos polvos de talco, no demasiado, para ayudar a que fluya mejor el metal fundido. Sujetamos las dos mitades del molde entre dos maderas con la presión justa para no deformar el molde, pero que no quede demasiado suelto, en este caso utilicé un sargento. Colocandolo en posición vertical.




En mi caso para fundir el metal blanco he utilizado una cazoleta pequeña de acero que se suele utilizar para este tipo de trabajos. Aunque podemos fabricarlo nosotros mismos con una lata vieja de bebida o conservas, a la que deberemos hacer una boca de vertido. Se coloca sobre un fogón de gas.


Conforme se funde el metal blanco veremos una película grisácea en la superficie, son impurezas llamadas escoria, que deberemos retirar. Yo he utilizado para quitarla la punta de un destornillador plano.


El punto de fusión  adecuado es cuando el metal se vuelve tornasolado. Este el momento justo para volcar el metal sobre la abertura de entrada en el molde.





Después de verter el metal golpearemos con suavidad el molde para que suban  las posible burbujas de aire retenidas. Hay que hacerlo rápido porque el metal se solidifica rápidamente. De todas maneras esperaremos un par de minutos antes de desmoldar la pieza clonada.


Si apreciamos que en la superficie de la pieza hay pequeños micro poros es porque el metal estaba demasiado caliente y si por el contrario encontramos zonas donde no se ha rellenado el molde es porque el metal no estaba lo suficiente caliente.


Una de las ventajas que tiene el clonado de piezas en metal es que podemos reutilizar piezas imperfectas y/o rebabas para fundir de nuevo y seguir haciendo copias.
Los metales más usados para hacer coladas de baja fusión son: plomo, estaño, antimonio, bismuto y zinc. Pero la aleación más utilizada para el modelismo es una mezcla de 50% de plomo 25% estaño y 25% antimonio. En este caso he utilizado el metal que viene en el kit de copias en metal de Feroca
Habitualmente me gusta más trabajar con piezas de plástico o resina, pero en este caso en particular buscaba un acabado de metal pulido y con este proceso creo que lo he conseguido.

De abajo arriba: Copia pulida en metal blanco, copia en metal virgen y el master fabricado en plástico



No es la guía definitiva en copias de metal blanco pero espero que haya ayudado en resolver algunas dudas. Gracias por pasar y leerme.

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